Antenor Orrego Espinoza

Antenor Orrego

Ilustre Maestro y Filosofo de Indoamérica

1892 – 1960

Por Juan Orrego Sevilla

 

 “Asimilemos el pensamiento europeo -¡Como no!- Tan asimilado que se convierta en carne viva, en tejido entrañado y congénito pero, no lo troquemos en mimo o mueca grotesca, en mira antijera deformante de nuestro desgarrado y vernácular dramatismo”. Antenor Orrego Espinoza.

 

Permítaseme,  hablar de un gran caballero, intelectual, político y maestro, que fue el mejor filosofo del pensamiento aprista, ese derecho se lo ganó por su capacidad, este hombre, al cual me refiero se llamo, ANTENOR ORREGO ESPINOZA, considerado por la alta crítica latinoamericana como una de las más deslumbrantes mentalidades del continente, siendo aun muy joven. 

Antenor Orrego trasciende mucho más que cualquier otro intelectual peruano que haya nacido en el siglo pasado, pues su visión, del tiempo, el espacio y la historia le hizo ejercer influencia directa en la vida y obra de dos peruanos universales, sus compañeros de generación en Trujillo, Cesar Vallejo y Víctor Raúl Haya de la Torre

Orrego, el filósofo del APRA, fue un hombre de cualidades extraordinarias, su obra esta dispersa en periódicos que a veces fueron prohibidos o reunidas en libros como “Pueblo Continente” y “Hacia un nuevo humanismo americano”, que es clave para entender el ideario primigenio de Haya de la Torre y la variedad del socialismo expresado en el aprismo de entonces, lamentablemente, después de su viaje al infinito, fue apartado con indiferencia de los círculos de intelectuales peruanos.

Desde muy temprano, el joven Orrego fue un hombre de hablar pauso y paternal y se identificó e hizo suyo los problemas sociales y políticos de su siglo. Esta orientación la expresó no solo en su pensamiento, sino también y principalmente, en la acción.

Antenor Orrego Espinoza, nació el 22 de Mayo de año 1892, en la hacienda Montán, en Santa Cruz, Cajamarca. Sus padres fueron don José Asunción Orrego y doña Victoria Espinoza Villanueva. A la edad de 10 años, fue llevado por sus padres a la ciudad de Trujillo. Allí realizó sus estudios en el Seminario de San Carlos y San Marcelo. Sus estudios superiores los realizó en la Universidad de la Libertad, que fundaron Simón Bolívar y Faustino Sánchez Carrión, allí estudió Letras, Jurisprudencia, Ciencias Políticas y Administración.

En Lima terminó Filosofía en la Universidad Mayor de San Marcos en 1927. En 1914 a los 22 años de edad y estando aún en la Universidad de la Libertad, junto a él se reunió una generación de intelectuales, que posteriormente llegaría a ser la forjadora del pensamiento social del siglo XX en el Perú. Se denominó "Grupo Norte" y su vigencia se extendió hasta 1930, convirtiéndose en una de las vertientes forjadoras del aprismo.

El "Grupo Norte" era presidido por Antenor Orrego Espinoza y estaba integrado por intelectuales y artistas de gran talento como César Vallejo –del que Orrego anunció su advenimiento como una gran personalidad poética–, Víctor Raúl Haya de la Torre, Alcides Spelucín, Julio Eulogio Garrido, Macedonio de la Torre, Oscar Imaña, Juan Espejo Asturrizaga, Francisco Xandoval, Julio Esquerre "Esquerriloff" y Eloy Espinoza. Ciro Alegría, mucho más joven, se unió a ellos en sus últimos años como Grupo.

En 1915 ya destacaba como dirigente, elegido como Presidente del Centro Federado de Letras, es allí, donde  se  inicia  en la ardiente defensa de su pueblo, muestras de ello esta en actitud proselitista, alentando y orientando la movilizaciones a los trabajadores de las haciendas azucareras norteñas, largamente oprimido por los tiranos que gobernaban en el Perú oligárquico, por ello perseguido y encarcelaron en 8 oportunidades durante su agitada vida política entre 1921 hasta 1956.

Desde muy joven ejerció la actividad periodística participando activamente en las revistas y periódicos "La Reforma", "La Libertad" y "El Norte", las que  difundían literatura de vanguardia y apoyaron los reclamos de los trabajadores de las haciendas azucareras, entre ellas Chicama y Santa Catalina, donde se produjo una de las primeras huelgas en 1906.

En 1921 se produjo una huelga general en las haciendas azucareras del norte, que revistió caracteres dramáticos al intentar ser sofocada por las fuerzas del orden, originando varias muertes. En Casagrande y otras haciendas se daban maltratos a los trabajadores que indignaban a Antenor Orrego. El periódico "La Libertad", que él dirigía, dio entonces amplio apoyo a la causa de los trabajadores, que inteligentemente se traduce en ayuda económica y moral de todo el pueblo norteño. Por el apoyo brindado a este movimiento obrero el gobierno de Leguía ordenó al prefecto del departamento cerrar el periódico y encarcelar a su director.

En ese trayecto el joven ANTENOR ORREGO, empieza su labor literaria con la publicación de sus “Notas Marginales” en 1922, posteriormente irá agregando más títulos a su producción intelectual como su “Monólogo Eterno” en 1929.

Organizó con Cesar Vallejo y Ciro Alegría en Trujillo el primer Comité Aprista del país, poco antes que se constituyera el de Lima. Fue el primer Secretario General Regional del APRA en el Norte en 1930. Volviendo a apoyar decididamente todos los movimientos y paralizaciones de las haciendas azucareras.

En 1933, es iniciado en los secretos filosóficos de la Masonería, junto con Haya de la Torre, en el Oriente del Perú, en la Respetable Logia Simbólica  “Virtud y Unión “ No. 3 del Valle de Lima, en vista que la R:.L:.S:. “COSMOPOLITA” No. 13 del Valle de Trujillo, había abatido columnas temporalmente.

Electo Senador de la República en 1945 por el Departamento de  la Libertad,  también años  mas tarde, lo eligen Rector de la Universidad Nacional de Trujillo, pero nunca dejo de ejercer su labor periodística iniciada desde las páginas del Diario “EL NORTE” del que fue su fundador y en LA TRIBUNA, donde asumió la dirección política en 1957.

Autor de un gran ensayo para una interpretación de Indoamérica titulado “Pueblo Continente”, en 1939 de gran difusión internacional y prologuista de la inmortal obra de Cesar Vallejo “TRILCE” y  “LA NAVE DORADA” de Alcides Spelucín. Escribió en las publicaciones, “Claridad”, “Amauta”, “Nueva Democracia”, “Repertorio Americano”, “Cuadernos de París”, “La Pluma” y la “Reforma”.

Después de su muerte ocurrida el 17 de Julio de 1960, se editaron sus obras “Estación Primavera” en 1961, “Discriminaciones” en 1965, “Hacia un humanismo Americano” en 1966, “Mi encuentro con César Vallejo” en 1989 y sus “Obras completas” en 1995.

Quien sabe, Antenor ORREGO, sea nada para las generaciones modernas, pues no sabemos entender a esos QUIJOTES de nuestra historia, y este el caso del padre del humanismo peruano, podría decirse que fue un cátaro peruano pues todo su discurso no fue mera predica sino fue parte de su propia conducta de vida, desde sus mocedades hasta su muerte, con su vinculación en los años al anarcosindicalismo y a la rebelión de los proletarios de Casagrande y con la adhesión indesmallable a la lucha social, por cuyas causas sufrirá prisión en 1921 y 1828, escapara de las balas disparadas en su lecho en 1930, entrara y saldrá de prisión cuatro veces en la década del 30 y caerá otras veces en los años  50.

No cabe duda que Antenor Orrego fue único, decía, que las creaciones del escritor, del artista y de pensador social debía ser autónoma, autentica y original. En este contexto, tanto la repetición como la imitación obedecen a una servidumbre de inspiración eurocéntrica y solamente son capaces de ofrecer recetas inocuas, evangelios trasnochados y actitudes que perpetúan la dependencia y el colonialismo mental. Además, ningún trabajo  del pensamiento tiene sentido a menos que obedezca los grandes mandatos que nos impone nuestra tierra de origen.

Por esa razón al conmemorarse 112 años de su nacimiento y 44 años de su partida de este mundo físico y material, deseo rendir el mas ferviente homenaje recordatorio, a este ilustre ORREGO, a este gran hombre de Partido que ocupó diversos cargos políticos de gran responsabilidad y a la vez fue un hombre honesto y humilde que entregó su vida y su talento a las ideales de justicia y libertad enarbolados por HAYA LA TORRE, un hombre de una visión sin igual que descubrió a ese gran dirigente norteño y mártir del Aprismo, llamado Manuel Arévalo y al POETA de Santiago de Chuco y de Indoamérica, Cesar Vallejo autor de TRILCE y ESPAÑA APARTA DE MI ESTE CALIZ, quien entrega su primeros poemas a A. Orrego, el cual se los devuelve y le dice: -Vuelve a escribirlos… trata de poner en ellos lo que tu mismo eres y aprenderás a ser original.

Este honorable hombre, Antenor Orrego, orgullo norteño prestigio al país en el extranjero, jamás mostró flaquezas en las horas difíciles, fortaleciendo y ejemplarizando a los jóvenes el gran significado de la palabra lealtad a los principios y a las grandes causas del pueblo que enarbola el A.P.R.A. continental porque nadie mejor que él después de HAYA DE LA TORRE entendiendo el aprismo en su real y cabal dimensión, por eso se le considera  el filósofo o mejor, el AMAUTA del Aprismo.

Descansa en paz c. Antenor Orrego Espinoza, hijo del pueblo, hombre hecho en el dolor de los que sufrían, aprista no solo de palabra sino de hecho, primer filosofo social de Indoamérica, porque aquí los que aun quedamos, seguimos tu ejemplo y mantendremos encendida la llama de tu pensamiento que es la visión y la misión del A.P.R.A en Indoamérica.

Haya de la Torre afirmo de Orrego:

“Enarbolo la enseñanza de una generación beligerante y encarno la esperanza, la resurrección y la victoria de una nacionalidad en trance de muerte, y hay que agregar que siempre estará vigente y será un mandato pendiente de cumplirse se profecía del cambio social mientras el amor y la raza de los hombres prevalezca sobre la barbarie, el egoísmo y la muerte”.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Aprismo. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Antenor Orrego Espinoza

  1. sara julissa dijo:

    Definitivamente, Antenor Orrego fue un pensador muy importante, pues así como Vallejo se preocupaba por los problemas sociales de su época y como visionarios de la problemática actual proponen soluciones. Pese a esto aún no se estudia a profundidad sobre su pensamiento.Julissa Távara

Los comentarios están cerrados.